Son muy mezcladas las sensaciones.
El año pasado lo único que quería era estar estudiando obstetricia y ahora, adoraría volver con mis compañeros de castellano. No creo que sea falta de tolerencia con las nuevas personas con las que me relaciono, pero sinceramente a veces superan mis limites. Es cierto que jugar a la granja debe ser entretenido, pero hablar todo la semana de aquello? definitivamente ¡no!... Y complicado, porque a veces preferiría estar sola que escuchando tanta tontera. Y pensar que creí que después de castellano, no iba a conocer gente más rara. Ojo, no es que sea la reina de la normalidad, pero esta nueva gente roza en los niveles permitidos. Y qué decir del resto de la gente, con la cual no me relaciono y que sin embargo, tengo que escuchar igual sus estupideces. En mi vida habia visto a tanta gente junta que le faltaran palitos pal puente. Impresionante.
Pero bueno.. Al menos me queda uno que otro refugio. Por eso esta foto. Con cariño a mis compañeros de castellano, que me salvan de caer y comvertirme en una ñoña más con olor a guante.
Sin olvidar a mi querido profe de lingüistica, Helmuth.
2 comentarios:
Pam está en algún lugar al lado izquierdo.
Ya te viii!
Aguante amiga... ya encontraras a las personas adecuedas, ni yo aun me acostumbro a las pelolais de la UNAB, pero ni ahi con las sulias, al menos me junto con la unica flaise de Puente Asalto.
=)
te samo
kero cheliar
apenas de mi prueba de organica
amiga reza por mii plis!!!!
Publicar un comentario