domingo, 26 de enero de 2014

Mareo


Y siempre supe que la vida es extraña y esta llena de esos momentos extraños que te marean y te dejan como flotando en una nebulosa. Y así fue mi semana. Absolutamente convencida de que no sucedería y por ende organizando mi vida como si tal hecho estuviera agendado irrevocablemente para marzo. Y de repente ¡PLUM! EL TÍTULO DE MATRONA EN MIS MANOS. Y fue extraño. Porque a pesar de estar egresada, tener la confimación física y legal de que eso sucedió, y más encima cuando ni siquiera se cumple un mes de mi examen, fue loco. Inevitablemente este tipo de situaciones me confirma que todo es cosa de voluntad, porque por más que hayan plazos burocráticos establecidos, nada es absoluto.
Será un gran año, lo sentiste y comentaste apenas comenzaba este 2014 y yo también estoy segura de aquello.

lunes, 20 de enero de 2014

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Hay ocasiones en que me gustaría ver las cosas como un espectador lejano, ajeno a todo sentimiento y sensación. Me gustaria travestirme en otra esencia, para que me entiendas y te entienda. Hay cosas por las cuales ya no puede hacer nada y la verdad es que jamás se pudo. Hablar desde mí, desde mis oscuros pensamientos parece cosa simple, pero La Verdad sólo existe en mi consciencia, que labura dia a dia en ampliarse. No quedarse en la banalidad del mundo parece el eslogan de moda, pero va mucho más allá de eso... Es lo que ves cuando miras a través de mis ojos.
Tantas cosas que debí decir, tantos abrazos que debi dar. Después de un tiempo se acumulan como residuos tóxicos capaz de dañarme y aunque pudieron ser palabras sinceras, destrozaron algo en mí. Sabes que puedes herirme, tanto lo hice yo? Y es extraño, porque siento que al fin se rompera el hechizo. Será capaz tu amor de romper el embrujo? O seguirá eterno como lo jure alguna noche de verano, con el plenilunio como testigo?

Extrañándolas




miércoles, 15 de enero de 2014

Debería

"Antes que nada, deberías tener el derecho a ser engendrado por un padre y una madre que se amen, durante un acto sexual coronado por un mutuo orgasmo, para que tu alma y tu carne obtengan como raíz el placer. Deberías tener derecho a no ser un accidente ni una carga, sino un individuo esperado y deseado con toda la fuerza del amor, como un fruto que ha de otorgar sentido a la pareja, convirtiéndola en familia. Deberías tener el derecho a nacer con el sexo que la naturaleza te ha dado. Deberías tener el derecho a ser tomado en cuenta desde el primer mes de tu gestación. En todo momento la embarazada debería aceptar que son dos organismos en vías de separación y no uno solo que se expande. De los accidentes que ocurran en el parto nadie te puede acusar. Lo que te sucede dentro de la matriz nunca es culpa tuya: por rencor a la vida, la madre no quiere parir y, a través de su inconsciente, te enrolla el cordón umbilical alrededor del cuello y te explusa, incompleto, antes de tiempo. Porque no te quiere entregar al mundo, ya que te has convertido en un tentáculo de poder, se te retiene más de nueve meses, secándose el líquido amniótico y tu piel siendo quemada; se te hace girar hasta que tus pies y no tu cabeza comienzan el deslizamiento hacia la vulva, así van al nicho los muertos, con los pies para delante; se te engorda más de la cuenta para que no puedas pasar por la vagina, siendo sustituido el alumbramiento feliz por una fría cesárea que no es un parto sino la extirpación de un tumor. Negándose a asumir la creación no colabora con tus esfuerzos y solicita la ayuda  de un médico que te oprime el cerebro con un forceps; porque padece una neurosis de fracaso, te hace nacer semiahogado, azulado, obligándote a representar la muerte emocional de quienes te engendraron..."